sábado, 16 de junio de 2012

Hallan otro “vampiro” en Bulgaria

Un equipo de arqueólogos búlgaros ha hecho público el hallazgo de una nueva tumba en la que su ocupante recibió un tratamiento especial para evitar que regresara de entre los muertos. Esta hipótesis se desprende del análisis de  las especiales circunstancias en las que un cadáver fue enterrado en un pequeño monasterio de la localidad de Veliko Tarnovo con una bolsita con treinta monedas de plata «con las que pagar el transporte al más allá», en opinión de Nikolay Ovcharov, arqueólogo perteneciente al equipo autor del descubrimiento.
«Tenía también las extremidades atadas, para que no escapara de la tumba. El esqueleto estaba sujeto al suelo con cuatro cepos de hierro, tres en las piernas y otro en el lado izquierdo del tórax. Como medida de precaución la tumba también fue recubierta de carbón quemado", explicó Ovcharov, quien recordó que estos tratamientos, o el de clavar un hierro en el pecho, se usaban en esta región en la Edad Media para que el muerto no volviera al mundo de los vivos.
El experto aclaró que estos ritos no se practicaban porque el fallecido -de unos treinta años de edad-  hubiera sido necesariamente malvado en vida, sino para evitar el riesgo de transformarse en vampiro tras su muerte. Por otra parte, el director del Museo Nacional de Historia, Bozhidar Dimitrov, anunció hoy que el vampiro encontrado el pasado 5 de junio en Sozopol, a orillas del Mar Negro, - cuya noticia recogimos en nuestro blog días atrás- ha sido trasladado a Sofía, donde será expuesto en breve.
Se trata de un cadáver, del siglo VIII o IX, que fue encontrado con una pieza de hierro de un arado clavada en el pecho. Según Dimitrov, el fallecido de Sozopol era conocido como Krivich ('el encorvado') un legendario pirata, responsable de la fortaleza de Sozopol o uno de sus señores.

Las crónicas bizantinas describen cómo hundió un barco veneciano y cómo también era un magistral conocedor del mar, las estrellas y las hierbas. Según la agencia estatal de noticias búlgara, es posible que fuese considerado un maestro de la brujería por estos talentos, lo que explicaría la estaca en el pecho.

 «Entre fuertes medidas de seguridad y para gran alivio de las abuelas en Sozopol, el esqueleto del vampiro ha sido trasladado el domingo al Museo Nacional de Historia», declaró en tono de humor Dimitrov. En pocos días, el esqueleto será expuesto en una vitrina del museo «para que la gente conozca las extrañas creencias y supersticiones de nuestros antepasados», declaró Dimitrov. «A los habitantes de Sofía que teman que la presencia del vampiro pueda traer desgracias a la capital búlgara, les diré que este bebedor de sangre ha sido neutralizado con este pedazo de hierro durante la Edad Media», bromeó el director del museo, uno de los historiadores más conocidos y respetados en Bulgaria.